Crimen de Érika Antonella Álvarez: “Díaz llevó el estuche de la escopeta, pero no sabía que habían matado a una chica”

La sorpresiva decisión de Felipe “El Militar” Sosa de declarar tuvo un alto impacto en la defensa de su ex empleado, Jorge “Chicho” Díaz, acusado por encubrirlo en el crimen de Érika Antonella Álvarez. El imputado por el homicidio reconoció que él llevó el cuerpo de la joven al descampado donde fue hallado, pero que Díaz no tuvo ninguna participación en el hecho. Sosa, además, le pidió perdón a la familia de su ex trabajador por todo lo que vivió desde que lo arrestaron y lo acusaron de encubrirlo. 

“No me tomó por sorpresa lo que dijo, pero sí me sorprendió que lo diga. No fue una declaración que haya estado acordada”, dijo Juan Pablo Bello, abogado de Díaz. El letrado dijo que las palabras de Sosa quitando toda responsabilidad a su cliente reflejan la verdad de lo ocurrido: “Díaz no sabía que habían matado a una chica”.

El abogado relató lo que ocurrió entre el 6 y el 7 de enero, fecha en que Érika fue asesinada. Sostuvo que su cliente no estuvo todas esas horas en la casa del acusado, sino que allí dejó su teléfono. 

“Jorge era empleado de una de las empresas del señor Felipe Sosa, quien tenía un grupo comercial integrado por Mundo Limpio (limpieza de espacios verdes), una firma de cámaras de seguridad y vigilancia y Seguridad Objetiva. En Mundo Limpio, Jorge cumplía la función de jefe de taller, era encargado de la flota de vehículos, motos, tractores y maquinaria, y de jefe del personal de mantenimiento. Por su experticia como mecánico, también solía dar mantenimiento a la moto KTM de su jefe y coordinaba al personal para cortar el césped en la propiedad de Sosa”, detalló a Tendencia de Noticias. 

“El día 6 de enero, un día antes de los hechos, Felipe Sosa le indicó a Jorge que fuera a su domicilio para retirar unas cubiertas de su moto, llevarlas a la gomería y colocarles cubiertas nuevas. Jorge acudió junto con su compañero de trabajo, Franco Villafañe, quien es un testigo fundamental en la teoría del caso por haber estado presente tanto el 6 como el 7 de enero. Estando en la gomería, Jorge notó que le faltaba su teléfono celular. Tras buscarlo sin éxito en el lugar, regresaron a la casa de Sosa, pero él ya se había retirado. Para comprobar si el aparato había quedado allí, Villafañe le hizo una llamada perdida y descubrieron que el celular estaba al lado de la moto desarmada, en el garaje. Jorge le avisó a Sosa y acordaron que lo retiraría al día siguiente”, prosiguió.

“El 7 de enero, Jorge llegó a la casa de Sosa junto con Franco Villafañe. Retiró su celular, dejó a Villafañe cortando el césped y se dirigió a la gomería a buscar la cubierta. Al regresar, armó la moto y colocó la rueda con la cubierta nueva, mientras su compañero finalizaba las tareas de jardinería. Una vez concluidos los trabajos, ambos se dispusieron a retirarse”, señaló Bello. 

“Antes de irse, Sosa le encomendó una tarea a Jorge: ‘Llevá este estuche de pasada por la oficina de la calle Salta’. La oficina administrativa del grupo comercial estaba ubicada en Salta 69, en Yerba Buena. Le pidió que entregara un estuche de escopeta cerrado a Adolfo Zamora, un ex militar retirado que trabajaba para Sosa (al igual que el propio Sosa). Como  el grupo operaba una empresa de seguridad, la presencia de una escopeta no le resultó llamativa ni inusual a Jorge. Finalmente, Jorge agarró el estuche, salió de la casa de Sosa, hizo el traslado hasta la oficina en unos cinco minutos le entregó el objeto a Zamora y se fue a su casa”, puntualizó.

Bello aseguró que su defendido no sabía lo que había ocurrido en la casa de su jefe y que no existe ninguna constancia ni prueba de que él haya tenido conocimiento del crimen. El abogado reconoció que no esperaba que Sosa hable en el juicio.

“Sinceramente, como había pasado tanto tiempo, pensaba que él no iba a declarar en relación a nada, ni en relación al hecho del femicidio ni al hecho de lo que realmente había pasado con Jorge. Él está desde hace ocho meses preso y ello no hubiera ocurrido si él hubiera hablado antes”, indicó.

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